Después de la Primera Guerra Mundial y el Tratado de Versalles de 1919, se presentó el problema de la compensación que Alemania debía pagar a los vencedores. El Reino Unido obtuvo la mayor parte de las colonias alemanas en África y Oceanía, y Francia, en cuyo suelo se desarrolló gran parte de los combates, recibió el pago de una gran indemnización y la recuperación de Alsacia y Lorena, que habían sido anexadas por Otto von Bismarck tras la Guerra franco-prusiana en 1870.
La Dinastía Romanov desapareció, surgiendo en su lugar la Unión Soviética, y aparecieron nuevos estados en Europa central tras el desmembramiento del Imperio Austro-Húngaro. También el surgimiento de nuevas naciones en Europa como Checoslovaquia, Yugoslavia y Polonia.
En Alemania las dificultades económicas (inflación galopante en los años 1920) y la política (la débil República de Weimar) permitieron al partido nazi y su jefe Adolf Hitler tomar el poder legalmente en 1933. Rápidamente, Hitler restauró en Alemania el servicio militar generalizado que había sido prohibido por el Tratado de Versalles, remilitarizó la Renania en 1936 y puso en práctica una política extranjera agresiva, inspirada en el Lebensraum, destinada a reagrupar en el seno de un mismo estado a la población germana de Europa central, comenzando por Austria (Anschluss, marzo de 1938) y el oeste de Chequia (la región de los Sudetes, en septiembre de 1938).
La anexión de los Sudetes fue aceptada en Múnich en septiembre de 1938 tras una Después de la Primera Guerra Mundial y el Tratado de Versalles de 1919, se presentó el problema de la compensación que Alemania debía pagar a los vencedores. El Reino Unido obtuvo la mayor parte de las colonias alemanas en África y Oceanía, y Francia, en cuyo suelo se desarrolló gran parte de los combates, recibió el pago de una gran indemnización y la recuperación de Alsacia y Lorena, que habían sido anexadas por Otto von Bismarck tras la Guerra franco-prusiana en 1870.
La Dinastía Romanov desapareció, surgiendo en su lugar la Unión Soviética, y aparecieron nuevos estados en Europa central tras el desmembramiento del Imperio Austro-Húngaro. También el surgimiento de nuevas naciones en Europa como Checoslovaquia, Yugoslavia y Polonia.
En Alemania las dificultades económicas (inflación galopante en los años 1920) y la política (la débil República de Weimar) permitieron al partido nazi y su jefe Adolf Hitler tomar el poder legalmente en 1933. Rápidamente, Hitler restauró en Alemania el servicio militar generalizado que había sido prohibido por el Tratado de Versalles, remilitarizó la Renania en 1936 y puso en práctica una política extranjera agresiva, inspirada en el Lebensraum, destinada a reagrupar en el seno de un mismo estado a la población germana de Europa central, comenzando por Austria (Anschluss, marzo de 1938) y el oeste de Chequia (la región de los Sudetes, en septiembre de 1938).
La anexión de los Sudetes fue aceptada en Múnich en septiembre de 1938 tras una conferencia donde el francés Edouard Daladier y el inglés Neville Chamberlain confiaron en que sería la última reivindicación del Tercer Reich. Sin embargo, en marzo de 1939) Alemania asumió el control de los territorios checos restantes (Bohemia y Moravia) en la forma de Protectorado, a la vez que propició la aparición del estado títere de Eslovaquia. También se apoderó del territorio de Memel, perteneciente a Lituania.
El Corredor polaco y la Ciudad libre de Danzig, en los antiguos territorios de Prusia perdidos por Alemania después de 1918, constituía un elemento importante de inestabilidad, pues Berlín reivindicaba abiertamente su restitución. Mientras tanto, desde 1922 Italia] vivía en el régimen de Benito Mussolini.
conferencia donde el francés Edouard Daladier y el inglés Neville Chamberlain confiaron en que sería la última reivindicación del Tercer Reich. Sin embargo, en marzo de 1939) Alemania asumió el control de los territorios checos restantes (Bohemia y Moravia) en la forma de Protectorado, a la vez que propició la aparición del estado títere de Eslovaquia. También se apoderó del territorio de Memel, perteneciente a Lituania.
El Corredor polaco y la Ciudad libre de Danzig, en los antiguos territorios de Prusia perdidos por Alemania después de 1918, constituía un elemento importante de inestabilidad, pues Berlín reivindicaba abiertamente su restitución. Mientras tanto, desde 1922 Italia] vivía en el régimen de Benito Mussolini.